MUNDO: Masivo apoyo al gobierno del MAS.
La Confederación de los Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) rechazó las modificaciones de presupuesto en el área educativa anunciadas por el ministro de Economía, Sergio Massa.
Por medio de un comunicado la Ctera dijo que este ajuste que “significa un retroceso en el paulatino mejoramiento de la educación pública que se empezó a revertir en este último año”, tras lo que hizo hincapié en que “en estos momentos tan difíciles para la comunidad educativa, la educación debe ser prioritaria y se debe fortalecer con más recursos, con más inversión”.
Ctera lamentó que, “justo cuando se empezaba a revertir la situación tras dos años de pandemia, se anuncian medidas de ajuste en el sistema educativo” y añadió que Massa disponga esto “después de cuatro años de ajustes y recortes en políticas públicas educativas durante el gobierno del macrismo” que se plasmaron en “desfinanciamiento, caída del salario, cierre de la Paritaria Nacional Docente, reducción del Presupuesto, cierre de Programas, deterioro en los establecimientos educativos, nula construcción de edificios escolares, desarticulación del Programa Conectar Igualdad, entre otras medidas”.
Al respecto la subsecretaría de Salud Laboral de Suteba e integrante de La Violeta, Alba Werenchúk, denunció que este “recorte educativo es intolerable y está hecho a la medida del FMI”, al recordar el tijeretazo de 210 mil millones de pesos en áreas sensibles que decidió la cartera de Economía “es una decisión que va en contra de los principios por el cual construimos el Frente de Todos”.
Asimismo, destacó que se trata “de un ajuste con todas las letras”, algo que “nos pone en estado de alerta para volver a ganar las calles y cambiar la orientación de nuestro gobierno, del cual somos parte y que en el último tiempo pareciera que sólo gobierna para las corporaciones, los sojeros y los organismos internacionales de crédito”.
El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, estuvo presente en el Consejo de las Américas donde brindó algunas pinceladas de lo que es el modelo económico que piensa para la Argentina si llega a ser Presidente que, en resumidas cuentas, se fundamenta en un país basado sólo en la exportación primaria, lo que condenaría a importar productos de valor agregado. Y, en este sentido, en ningún momento habló de industrialización o de generar puestos de trabajo.
Larreta está en Modo Campaña y ni siquiera se preocupa en disimularlo. Días atrás anunció que quitará la ayuda social a las familias de bajos recursos, que tengan dificultad para enviar a sus hijos a la escuela, una medida que castiga exclusivamente a los sectores más desprotegidos, con el argumento de “combatir” el ausentismo escolar.
“Quienes no manden a sus hijos a la escuela van a dejar de percibir el adicional por hijo del programa Ciudadanía Porteña”, anunció el jefe de Gobierno que eligió a la educación como el caballito de batalla de su candidatura para las Presidenciales de 2023. Algo que también se vio en 2020-2021, cuando no disimuló su apuro por dar inicio a las clases presenciales mientras que en Argentina se registraban más de cuarenta mil casos de Covid por día.
De manera que, a partir de ahora, quienes no envíen a sus chicos a la escuela, dejarán de recibir la pequeña suma de dinero que les es clave para poder comer lo poco que puedan comprar con ese plan social, mediante el que la Ciudad transfiere sólo once mil pesos a cuarenta mil familias que están en situación de pobreza e indigencia. Ese dinero es depositado en cuentas, que cada familia administra por medio de una tarjeta con la que sólo puede comprar alimentos, artículos de limpieza y útiles escolares.
La medida no deja de ser un foco de atracción para sectores medios cooptados por el odio a las personas que el capitalismo empobrece. Por eso, Larreta no deja de estigmatizar y centrar la responsabilidad del caso en las familias que -con cinismo- sostiene que con once mil pesos pueden subsistir en una ciudad donde la canasta básica superó los doscientos mil pesos. Sin mencionar la falta de colegios públicos en su jurisdicción y la escasez de vacantes que, hoy en día, deja afuera a casi cincuenta mil niños.
Mucho antes de que Rodríguez Larreta hiciera este anuncio, la Auditoría porteña había identificado falencias en los programas sociales, algo que informó al Gobierno de la Ciudad. Lejos de la escolaridad, los problemas principales pasan por recortes en un presupuesto que se reduce año tras año, subejecución de las partidas del programa y falta de transparencia en la actualización de los montos, entre otros.
La presidenta de la Auditoría, Mariana Gagliardi, indicó que ese informe “detectó que el gobierno porteño, no notifica a las familias ante las modificaciones y bajas de los beneficios, vulnerando sus derechos”, algo que “pone en evidencia la ausencia de seguimiento y acompañamiento del ejecutivo de la Ciudad”.
Pegarle al más débil
Desde 2014 hasta 2021, la cantidad de personas que reciben el programa cayó un 21 por ciento, algo que es más que llamativo en un contexto de crecimiento de la pobreza. Más de la mitad de las beneficiarias son mujeres.
El informe de la Auditoría no entra en los reclamos hechos por falta de vacantes que crecen año a año, sobre todo en el sur de la Ciudad, donde en 2019 -según las estadísticas oficiales- el 43,3 por ciento de los menores de 18 años estaba en situación de pobreza multidimensional. Ahí también se da el mayor porcentaje de menores con percepción del Programa Ciudadanía Porteña, que era del 5,3 por ciento para 2020.
“El jefe de Gobierno debería tener como prioridad el acompañamiento a las familias de la Ciudad que más lo necesitan”, señaló la presidenta de la Auditoría y lamentó que, “en cambio, recorta el presupuesto y excluye a cientos de porteños y porteñas”.
Por otra parte, la diputada del Frente de Todos (FdeT), Cecilia Segura, difundió números alarmantes sobre el gasto que el ejecutivo destinó a pauta y publicidad durante 2021, que alcanzó 8.018.423.522, es decir casi 22 millones de pesos por día. Una simple comparación es todavía más elocuente: la Ciudad gastó 1.320.117.074,23 en infraestructura escolar (la quinta parte de este monto subsidiada por el Gobierno Nacional) y 2.119.180.976,15 en el Same.
Estas cifras ponen al descubierto el modus operandi de las gestiones encabezadas por el PRO: mientras recortan en salud y educación, aumentan en pauta y publicidad. Y si para muestra alcanza con un botón, hasta principios de julio, la campaña “La transformación no para”, le había costado a quienes viven en la Ciudad doce millones de pesos por día.
Las acciones del PRO en su años de gestión en la Ciudad y cuando gobernaron el país, fueron sistemáticamente orientadas a ajustar la cartera de bienes y derechos del estado que les toco administrar. Las declaraciones de Larreta en el Consejo de las Américas, dan cuenta de una idea de país para veinte millones de personas, esto es un esquema para el que más de la mitad de los argentinos sobra.
Chile vive días álgidos de cara al plebiscito constitucional en un escenario muy ajustado, donde el “Apruebo” busca sectores indecisos y fortalece un relato basado en el nuevo Chile que traería una nueva Carta Magna. Por su parte, el “Rechazo” apela al miedo en una jugada que se remonta desde tiempos del Plebiscito de 1988, cuando la dictadura buscaba permanecer en el gobierno y se actualizó en las pasadas elecciones con la campaña de José Antonio Kast.
Gastón Osorio, integrante del Partido Comunista de Chile (PCCh) de Buenos Aires, enfatizó que “venimos trabajando con distintas actividades en el Amba y en la colectividad residente vemos que acá en Argentina vamos a tener un resultado favorable al Apruebo, que es algo que también se dará en otros lugares del exterior”, tras lo que resaltó que la nueva propuesta de Carta Magna, “es un texto que incluso propone la representación política de los residentes en el exterior, lo que es un avance”.
Respecto a la disputa que se vive en Chile, recalcó que “el escenario es muy ajustado” y tras celebrar que las fuerzas que militan el Apruebo “se han organizado bastante”, sostuvo que “en la medida en que la gente tiene acceso al texto, más respaldo se consigue”. Y fue claro al hacer hincapié en que “es una constitución que responde a las demandas de la revuelta de 2019”.
Asimismo, el militante del PCCh, recordó que “la constitución da un marco de respuesta a demandas históricas como la vivienda digna, la salud, la educación y hay un cambio en relación del Estado respecto a la sociedad”, al tiempo que “responde a demandas de pueblos originarios y de género”.
La disputa con los sectores conservadores es fuerte y, en ese sentido, Osorio advirtió que “se ha organizado una campaña del terror desde la derecha, pero es para destacar que el pueblo se haya movilizado con brigadas y actividades”.
También sostuvo que aunque el Gobierno no puede posicionarse a favor de alguna de las opciones “está cumpliendo el rol de difundir las propuestas y contenido, por lo que lo atacan” y finalizó aseverando que de aquí al4 de septiembre “la movilización del pueblo será la clave de una victoria o no del Apruebo”.
La presidenta de la Liga Argentina por los Derechos Humanos (Ladh), Iris Pereyra de Avellaneda, fue parte de la delegación de organismos de Derechos Humanos que ayer lunes, visitó a la vicepresidenta Cristina Fernández en su despacho del Senado.
Junto a la Ladh se dieron cita Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares de Detenidos Desaparecidos, Hijos Capital, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Apdh La Matanza, Centro de Estudios Legales y Sociales, Asociación Buena Memoria, Comisión Zona Norte, Familiares y Compañeros de los 12 de la Santa Cruz, Fundación Memoria Histórica y Social Argentina y Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.
El encuentro tuvo lugar en el salón Illia de la Cámara Alta, donde a modo de respuesta solidaria ante la situación que atraviesa la vicepresidenta, Estela de Carlotto, Taty Almeida y Vera Jarach tomaron la palabra para señalar que “acá estamos todos”.
Por su parte, Fernández de Kirchner, dijo que la situación que provocó la Policía de la Ciudad en las inmediaciones de su casa, responde a una interna de la derecha, “para ver quién odia más al peronismo”, por lo que los instó a que “resuelvan su interna de otra manera entre los halcones y las palomas pero no a costa del funcionamiento de la democracia”.
Tras lo que recordó que durante 2001, “alguien que quiso demostrar autoridad con un estado de sitio y terminaron con 38 muertos y un gobierno inconcluso” y aludió a la reciente polémica desatada entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich cuando indicó: “Por favor, traten de demostrar que son mejores, pero no a costa de la vida, de la sangre y la seguridad de los argentinos”, ya que “todos los dirigentes de la oposición tienen derecho a querer ser candidato de esa fuerza política pero no lo hagan a costa de la vigencia de la democracia. Dejen de espiar, dejen de filmar manifestantes”.
La filial Patagonia de la Liga Argentina por los Derechos Humanos (Ladh) participó durante la semana pasada, de diferentes actividades que se llevaron a cabo a cincuenta años de la Masacre de Trelew.
La principal actividad tuvo lugar, precisamente, en las ciudades de Rawson y Trelew, donde se desarrolló un encuentro organizado por iniciativa de sobrevivientes, junto a organizaciones políticas y sociales, al que concurrieron más de ochocientas personas provenientes de diferentes puntos del país y de Chile.
“Este pueblo rebelde no olvida ni es indiferente”, destacó la Ladh, tras lo que hizo hincapié en que “en Trelew nos enseñaron que el camino es la unidad”.
También se dio cita una delegación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación que, en este marco, realizó la ceremonia de señalización de la Unidad Penal 6 de Rawson y el ex Aeropuerto Viejo donde ahora el Centro Cultural por la Memoria de Trelew como sitios de la Memoria, al tiempo que repuso la señalización en la Base Aeronaval Almirante Zar.
La delegación de la Secretaría de Derechos Humanos estuvo encabezada por su titular Horacio Pietragalla, quien subrayó la importancia de los homenajes para “mantener viva la memoria en un hecho que fue trascendente para la militancia política” pero que también “conmovió a toda la sociedad y que anunciaba lo que iba a llevar adelante el poder real a través de las Fuerzas Armadas y lo que significó después la persecución feroz que llevó adelante la última dictadura cívico-militar”.
“Esto no alcanza para poder paliar la situación terrible que vive la mayoría de nuestro pueblo”, lamentó el secretario de Actas de la CTA, José Chapu Urreli, al referirse a la decisión del Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil, que acordó fijar un nuevo mínimo de 51.200 pesos para septiembre, lo que implica una recomposición del siete por ciento respecto al vigente. El esquema de escalonamiento del salario mínimo vital se completa con recomposiciones que lo llevan a 54.550 pesos para octubre y 57.900 en noviembre cuando va a haber otra revisión.
“Hace falta más de cien mil pesos para poder resolver una canasta familiar”, recordó Urreli y no se equivoca ya que de acuerdo al último relevamiento del Indec, una familia compuesta por dos adultos y dos pibes, precisó 111.298 pesos para no ser pobre, mientras que la línea de indigencia se ubicó en 49.466 pesos.
Con este telón de fondo, la CTA “propuso un mayor porcentaje de aumento, incluso tratando de hacer un arreglo en el corto plazo que permitiera recibir el 25 por ciento de recomposición en la primera cuota, para después seguir discutiendo las diferencias que puedan haber con la suba del costo de vida posterior”, pero también planteamos el pago de una suma fija ya de treinta mil pesos, pero esto no prosperó porque lamentablemente la CGT no lo permitió”.
Así las cosas, prevaleció el criterio cegetista que propuso que la recomposición sea del 21 por ciento, mientras que la UIA planteó un quince por ciento. “Realmente pretender que salga algo bueno de este ámbito, es como ir a pedirle peras al olmo”, ironizó Urreli y apuntó sus dardos sin ambages: “cuando participan los gordos de CGT y la UIA, ya de antemano la cosa está cocinada” y pese a que aceptó que “peor sería que no se hubiera conseguido nada”, hizo hincapié en que “esto no alcanza ni para comenzar a resolver mínimamente los graves problemas que tiene la mayoría de nuestro pueblo”.
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Bio de AtilioAtilio Alberto Borón (Buenos Aires, 1 de julio de 1943) es un politólogo y sociólogo argentino, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Harvard. Actualmente es Director del Centro de Complementación Curricular de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Avellaneda. Es asimismo Profesor Consulto de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires e Investigador del IEALC, el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe. Recientemente se retiró en calidad de Investigador Superior del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Fue Vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (1990-1994) y Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) entre 1997 y 2006. Director del PLED, Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Es Doctor Honoris Causa de las universidades nacionales de Cuyo, Salta, Córdoba y Misiones, en la Argentina: de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt de Cabimas (Zulia, Venezuela), Premio Internacional José Martí de la UNESCO (2009) y Premio Honorífico de Ensayo Ezequiel Martínez Estrada de Casa de las Américas (La Habana, Cuba), del año 2004. De vallados, puentes levantados y el giro de la historiaAgo 27, 2022 Atemorizado por la reacción popular generada por el encarcelamiento del Coronel Juan Perón en la isla Martín García dispuesta el Presidente Edelmiro J. Farrell el 12 de Octubre, el régimen militar surgido de la “Revolución de 1943” dio la orden de “levantar los puentes.” Pretendía de ese modo impedir la anunciada marcha del enorme conglomerado popular -asentado del otro lado del Riachuelo, en los distritos industriales de Avellaneda, Lanús, Valentín Alsina, Quilmes, Berisso, Ensenada entre otros- hacia la Plaza de Mayo, donde se unirían a los contingentes provenientes del Sur de la propia ciudad de Buenos Aires, las barriadas de Barracas, Parque Patricios y la Boca. El resultado es de sobras conocido: el 17 de Octubre las masas plebeyas se hicieron presentes en el corazón mismo de la vida política argentina y ese solo hecho, unido al temor de que se produjeran nuevas y más arrolladoras movilizaciones, decretó el fin del régimen militar y forzó la convocatoria a las elecciones presidenciales de Febrero de 1946, que proyectarían a la presidencia de la república a Juan Perón. El gesto de hoy, sábado 27 de Agosto, del jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires al establecer un vallado que rodea los accesos a la residencia de Cristina Fernández en plena Recoleta guarda un sugestivo parecido con aquella decisión, políticamente estúpida como la actual de Rodríguez Larreta, de “levantar los puentes” y que a la postre tuvo un efecto exactamente contrario al buscado. El atropello al Estado de Derecho perpetrado por la “Justicia” Federal en la Causa Vialidad en contra de Cristina Fernández de Kirchner y algunos de sus colaboradores en donde lo que brilló por su ausencia fueron los hechos, las evidencias y las pruebas concretas, procuró ser disimulado montando un festival de logomaquia en donde lo importante eran la vacía verborragia y la espectacularidad de los gestos del fiscal Diego Luciani, fielmente reproducidos por los ocupantes de la cloaca mediática que simulan ser periodistas y que hicieron de la palabra “contundente” el latiguillo con que trataron de embrutecer y envenenar a la opinión pública día y noche, durante toda una semana. Si a eso se le suma la pena solicitada por el hasta ayer oscuro abogadillo: 12 años de prisión para Cristina y la inhabilitación de por vida para ejercer cualquier cargo público se comprenderá que la decisión de Rodríguez Larreta equivale a pretender apagar un incendio arrojando gasolina a las llamas. Un incendio atizado por los vientos de la frustración popular ante la incapacidad del gobierno para poner fin al gran negocio de la inflación que empobrece a casi todo el país al paso que acrecienta las fortunas de los más ricos. Súmesele a lo anterior la recomendación de consumar un “golpe blando” como brota de las insolentes sugerencias del embajador estadounidense -“armen una coalición con el 70 % y dejen a Cristina sola con el 30 %, y háganlo ya, no esperen al 2023”- que arrase con los vestigios de la legislación social argentina (contrarreformas laboral y previsional, avanzar en las privatizaciones pendientes y consolidar las existentes, reducir el gasto social y completar la tarea que el menemismo dejó inconclusa) y la receta para despertar al león dormido, como bien dice Luis Bruschtein en su columna de hoy en Página/12, está servida en bandeja. De golpe, masas desmovilizadas, sumergidas en el desencanto y agobiadas por las penurias económicas se rebelaron espontáneamente demostrando una vez más -como en el clásico 17 de Octubre, como en las jornadas del 19 y 20 de Diciembre del 2001- que la blandura y tibieza de gran parte de la dirigencia (no de toda, por supuesto) tiene sus límites y que, más pronto que tarde, está condenada a ser compensada por la potencia plebeya una vez que ésta es espoleada por la soberbia y la violencia institucionalizada de sus enemigos de clase. El gran desafío ahora será cómo hacer para que este nuevo estado de ánimo perdure lo suficiente como para desbaratar las maniobras de la “dictadura mediático-judicial”, que no cesará en sus intentos, y para instalar un clima de opinión más propicio para el campo popular de cara a las cruciales elecciones del 2023. Estábamos mal, pero la historia nos regaló un giro inesperado que alienta las esperanzas y fortalece el alicaído ánimo combativo. Como el que se produjo después de la derrota en las legislativas del 2009 con la celebración del Bicentenario, que reinstaló la política de las calles (la única que puede cambiar al mundo, dicho sea al pasar) en el centro de la vida pública nacional. Habrá que saber aprovechar este momento tan especial. |
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