lunes, 30 de noviembre de 2020


MUNDO: Ganadores y perdedores de las elecciones de Brasil.

 



 

SINDICALES-MTL: Justicia por Alex.


PAÍS: Atender la salud.

 


POLÍTICA: Cese de prisión preventiva para Molares.

 

domingo, 29 de noviembre de 2020


Engels en su bicentenario



Atilio Alberto Borón (Buenos Aires1 de julio de 1943) es un politólogo y sociólogo argentino, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Harvard. Actualmente es Director del Centro de Complementación Curricular de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Avellaneda. Es asimismo Profesor Consulto de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires    e Investigador  del IEALC, el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe. Recientemente se retiró en calidad de Investigador Superior del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). Fue  Vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (1990-1994) y Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) entre 1997 y 2006.  Director del PLED, Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Es Doctor Honoris Causa de las universidades nacionales de Cuyo, Salta, Córdoba y Misiones, en la Argentina: de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt de Cabimas (Zulia, Venezuela), Premio Internacional José Martí de la UNESCO (2009) y Premio Honorífico de Ensayo Ezequiel Martínez Estrada de Casa de las Américas (La Habana, Cuba), del año 2004.


 

Engels en su bicentenario

(Por Atilio A. Boron) Hoy, 28 de Noviembre, se cumplen doscientos años del nacimiento en Barmen-Elberfeld (Prusia) de Friedrich Engels, el gran amigo y permanente colaborador de Karl Marx. No es ésta la ocasión para reseñar la biografía de ese joven hijo de una acomodada familia de la burguesía alemana, propietaria de una importante hilandería en Manchester.  Brillantísimo y abierto como pocos a los signos de su tiempo, su espíritu inquieto y rebelde lo impulsó a ignorar a la universidad pese a que su condición económica le hubiera abierto las puertas de las mejores casas de estudios superiores de Alemania. Pero el escolasticismo, la oquedad y la infatuación de los académicos germanos -amén de las rígidas jerarquías de los claustros universitarios- resultaban insoportables para un espíritu tan inquieto e incisivo como el del joven Friedrich. Resignada, su familia lo envió a Manchester, a desempeñarse en la administración de la fábrica una vez acabado su servicio militar de un año en octubre de 1842. Aquel desdén por la universidad y el “castigo” familiar al enviarlo a Inglaterra no lo privó de cobrarse una temprana venganza gracias a una notable hazaña intelectual: entre los 22 y 24 años llevó a cabo una minuciosa investigación sociológica sobre la clase obrera en Manchester, corazón del capitalismo industrial, que se publicaría en Leipzig en 1845 cuando su autor aún no había cumplido los 25 años. Se trata, naturalmente, de su célebre libro: La Condición de la Clase Obrera en Inglaterra, una referencia insoslayable todavía hoy en cualquier curso sobre la historia de la industrialización británica. Ese joven de la burguesía alemana se convertiría  en un gran intelectual, en el sentido más amplio de la palabra, eclipsado por la enorme sombra que a su lado proyectaba el genio de Karl Marx. Éste, nada propenso a la lisonja y el elogio fácil, hizo justicia cuando definió a su amigo con dos frases. Una, Friedrich,  “el hombre más culto de Europa.” Otra: “un verdadero diccionario universal, capaz de trabajar a cada hora del día o de la noche, comido o en ayunas, veloz en escribir y en comprender como el mismo diablo.”

 

Fueron esas inusuales virtudes las que hicieron de Engels un interlocutor privilegiado –casi exclusivo– de Marx durante cuarenta años. Fue, por eso mismo, testigo, consejero, crítico y, como ya es sabido, silencioso e invisible coautor de algunas de las más importantes aportaciones teóricas plasmadas en su obra. Desde el momento en que se encontraron por primera vez en 1843 Marx advirtió que ese joven, dos años menor que él, era un intelectual de un espesor fuera de lo común, cuya palabra nunca desestimó y cuyo consejo siempre buscó hasta el último día de su vida, apagada en 1883. Un talento a quien Marx confió, en reiteradas oportunidades, la redacción de trabajos que luego se publicarían con su firma. Varios artículos publicaros por el New York Daily Tribune –cuya compilación luego daría origen nada menos que a El Dieciocho Brumario de Louis Bonaparte– fueron escritos por Engels a pedido de Marx. Por otro lado, éste aceptó escribir largas secciones o fragmentos de obras que más tarde aparecerían con la firma de Engels, como el décimo capítulo de la Segunda Parte del Anti-Dühring. En esa declarada admiración de Marx por su amigo, benefactor, compañero de militancia e interlocutor intelectual juega por cierto un papel decisivo el hecho de que haya sido este joven burgués de Barmen-Elberfeld quien invitara al hasta entonces filósofo de Tréveris a adentrarse en el camino de la economía política inglesa, una disciplina prácticamente esotérica en la atrasada Alemania de la primera mitad del siglo XIX y a la cual Engels tuviera acceso favorecido en parte por los intereses comerciales que su familia poseía en Gran Bretaña. A Engels debe Marx nada menos que el haber llamado su atención sobre las potencialidades que encerraba la economía política clásica para el análisis del capitalismo y la sociedad burguesa, y para el desarrollo del pensamiento y la práctica del socialismo. Sin la ayuda de Engels, Marx probablemente habría llegado a abrevar en esas fuentes; pero gracias a su amigo lo hizo antes y mejor.

 

Habría un sinfín de razones para celebrar el bicentenario del nacimiento de Engels. En mi Bitácora de un navegante. Teoría política y dialéctica de la historia latinoamericana, recientemente publicada por CLACSO y el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, se incluye un largo capítulo dedicado a explorar la riqueza y actualidad del pensamiento engelsiano y la deuda intelectual y política que tenemos por una labor que, entre tantas otras cosas, hizo posible la extraordinaria divulgación y popularización internacional del marxismo.[1] A continuación, y como un botón de muestra, les invito a leer uno de los párrafos finales de su libro El origen de la familia, la propiedad privada y el estado , de 1884.  Nótese la premonitoria actualidad de sus palabras: primero, por la importancia que le adjudica a las “deudas del Estado”; segundo, reemplácese “Bolsa” por Wall Street;  tercero, “sociedades por acciones” por megacorporaciones empresariales y, cuarto y final, agréguese a “el transporte y la producción” las ramas más dinámicas de la economía actual: las tecnológicas (Apple, Google, Facebook, Amazon, Microsoft, etcétera) y se obtendrá en una apretada síntesis una precisa radiografía de la naturaleza del Estado y el poder en los capitalismos contemporáneos, sus insanables contradicciones y su radical incompatibilidad con un sistema democrático. Leamos lo que escribiera en ese pasaje de su obra para comprobarlo:

 

 

“La forma más elevada de Estado, la república democrática —que en nuestras condiciones sociales modernas se va haciendo una necesidad cada vez más ineludible no reconoce oficialmente diferencias de fortuna. En ella la riqueza ejerce su poder indirectamente, pero por ello mismo de un modo más seguro. De una parte, bajo la forma de corrupción directa de los funcionarios, de la cual América es un modelo clásico, y, de otra parte, bajo la forma de alianza entre el gobierno y la Bolsa. Esta alianza se realiza con tanta mayor facilidad cuanto más crecen las deudas del Estado y cuanto más van las sociedades por acciones concentrando en sus manos no sólo el transporte, sino también la producción, haciendo de la Bolsa su centro.”

 

Huelgan las palabras y los elogios. Gracias por todo, por haber existido, eternamente joven Friedrich. ¡Hasta la victoria, siempre!

 

[1] Se puede descargar esta obra gratuitamente en  https://www.clacso.org/atilio-boron-bitacora-de-un-navegante/  Hay también una intervención de apertura en el Congreso Internacional Engels Vive 1820 -2020 a la cual puede accederse con el siguiente enlace de  YouTube:

https://www.youtube.com/watch?v=KE0DwNcMGCM
y una entrevista radial que me hiciera Telma Luzzani sobre Engels que puede escucharse en: https://ar.radiocut.fm/audiocut/atilio-boron-engels-fue-uno-primeros-en-teorizar-sobre-explotacion-mujer/






Declaración por Venezuela




Declaración por Venezuela





 Los abajo firmantes, ciudadanas y ciudadanos de Argentina comprometidos con el rumbo democrático popular y antimperialista de Nuestra América, manifestamos el más contundente rechazo a las maniobras intervencionistas promovidas por los gobiernos de EE.UU., la Unión Europea y el Grupo de Lima contra el proceso electoral de la República Bolivariana de Venezuela del próximo 6 de diciembre de 2020. Desde el Sur de Nuestra América nos pronunciamos por la continuidad y radicalización del proceso bolivariano comenzado por Hugo Chávez que marcó un tiempo de avances populares e integración en toda nuestra región.

Los y las firmantes sostenemos que la Argentina debe abandonar formalmente el Grupo de Lima, designar un Embajador/a en Caracas y solicitar se deje sin efecto la suspensión de la República Bolivariana de Venezuela del MERCOSUR, ejecutada irregularmente por el gobierno de Macri. El camino de la autodeterminación nos inspira y convoca a manifestar nuestro apoyo al Proceso Bolivariano, con la convicción de que su triunfo alentará todas las luchas antimperialistas y la construcción de una corriente política solidaria y programática, que haga del Siglo XXI, el momento de la definitiva y verdadera independencia de nuestros pueblos

AMADO BOUDOU ALICIA CASTRO ATILIO BORON DANIEL CATALANO JOSE SCHULMAN

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeJ28wbmGhKtzLr8e9wqa69Cqi_JZhigFzkyj7jbMBP5ziXnA/viewform


 

Liberan a Facundo Molares


Liberan a Facundo Molares


REDACCIÓN  Nuestra Propuesta 27 NOVIEMBRE 2020

La Justicia boliviana dictó el “cese de la prisión preventiva” de Facundo Molares Schoenfeld, quien había sido detenido en ese país cuando se concretó el golpe cívico militar contra Evo Morales.

De esta manera, el trabajador de prensa que padece graves problemas de salud y que en los últimos días contrajo coronavirus regresará a la Argentina para recibir atención médica luego de los largos pedidos humanitarios impulsados por los organismos de DDHH y organizaciones políticas y sociales.
Esto fue confirmado por la Cancillería argentina a través de un comunicado en el que explicó que “el Tribunal Número 1 Penal de Sentencia de la ciudad de Montero autorizó que la prisión preventiva pueda ser sustituida por otras instancias”.
“La decisión fue tomada teniendo en cuenta el compromiso del gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia de preservar la vida del ciudadano”, indica el comunicado oficial.
A la vez, el Tribunal resolvió que “en vista de los argumentos del abogado de Molares y del Consulado argentino en Santa Cruz de la Sierra, Molares reciba atención médica en la República Argentina”.
De todas maneras, la normativa indica que el fotoperiodista “debería presentarse periódicamente ante el Consulado boliviano en Buenos Aires”, pero debido a “la salud delicada” que por el momento padece se estableció que se podrán “reemplazar otras instancias” para cumplir con esas garantías.
Molares había viajado a Bolivia desde Colombia para cubrir las elecciones del año pasado que le dieron la reelección a Evo Morales. Pero tras el golpe de Estado fue detenido y más tarde fue hospitalizado por padecer una insuficiencia renal.
El 1 de octubre pasado, la Cancillería argentina presentó un pedido oficial a Bolivia para que libere a Molares “de manera urgente” y denunció que el joven sufría una “situación de denegación de justicia” por parte del entonces gobierno de facto encabezado por Áñez.

viernes, 27 de noviembre de 2020


 

MUNDO: Sao Paulo apuesta a la unidad.